sábado, 8 de mayo de 2010

Nuestra confrontación con la Docencia

Mi profesión de origen.

Mi experiencia dentro de la docencia comenzó en el mes de agosto del año 2004, en la preparatoria oficial 153 ubicada en Tepotzotlán estado de México. Comencé impartiendo la materia de computación, fue la primera generación de esta institución, yo radicaba en el D.F. por el estadio azteca colonia ajusco delegación coyoacan y me era difícil trasladarme, así que decidí renunciar a esta institución pero por los comentarios de estos alumnos fue que me quede a impartirles clase, porque decían que los maestros no les querían dar clases porque las carencias (luz, bancas, barda perimetral, pavimento, etc..) que tenia esta institución.
He tenido experiencias reconfortantes desde después que han pasado algunos años encuentro alumnos que me han dicho como me sirvieron las clases de computo. También tuve alguna experiencia o experiencias desagradables con alumnos apáticos y renuentes a aprender.
Me gusta mi trabajo. Me alegra que los chicos aprendan, que si se equivocan analicen y recapaciten y vuelvan a hacerlo conscientes de su error y lo hagan con agrado a veces cuesta trabajo.

Mi Aventura de ser Docente


Ponencia presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos
Universidad de Navarra. 4 de febrero de 2003

José M. Esteve
Universidad de Málaga



Tras veinticinco años de recorrido profesional, el autor afirma que se aprende a ser profesor por ensayo y por error. En el camino deben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor , resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado.


Mis comentarios sobre esta lectura:


Yo creo que hay que profundizar mucho en en el “ser docente hoy” hay que reflexionar en torno al rol docente, el saber pedagógico y didáctico en su relación con la sociedad del conocimiento y con la responsabilidad ética e ineludible que nosotros los docentes tenemos hoy en formar ciudadanos capaces de contribuir a resolver problemas.

Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serio academicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer...
Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase.

Ahora la situación tiene características que hacen indispensable impulsar nuevas y variadas maneras de ejercer la docencia.

Claro la disponibilidad de conocimientos nuevos que nos impactan con una velocidad jamás antes experimentada, produce la rápida obsolescencia de algunos contenidos tanto en el ámbito tecnológico como en otros, y obliga a enfatizar el aprendizaje de habilidades, destrezas y competencias cuya vida útil supere la de aquellos.

Hay que conocer a los alumnos, hoy como antes, pero también hoy más que nunca, cuando el avance en la diversidad de opciones para acceder al conocimiento es muy rápido y es necesario estar al día. Conocer lo que hacemos, significa actualizarse, no sólo con lo que está en un libro, también con lo que hacen otros en mi tema, con lo que se está descubriendo, hoy están las vías para acceder a esa información. Conocer como lo hacemos, estando abiertos a mirarnos y escrutarnos, permitiendo que otros nos miren y nos apoyen en el proceso de mejorar.

De lo que no hay duda es que esas capacidades involucran una gran exigencia, a la que en el día a día nosotros los docentes debemos dar respuesta a ellos.

hoy en día el papel de nosotros los docentes no es tanto "enseñar" (explicar-examinar) unos conocimientos que tendrán una vigencia limitada y estarán siempre accesibles, como ayudar a los estudiantes a "aprender a aprender" de manera autónoma, promoviendo su desarrollo cognitivo y personal mediante actividades críticas y aplicativas.

Tenemos que organizar y gestionar situaciones, mediadas de aprendizaje con estrategias didácticas que consideren la realización de actividades de aprendizaje (individuales y cooperativas) de gran potencial didáctico y que se consideren las características de los estudiantes.

Hay que considerar la posibilidad de ofrecer a los estudiantes diversas actividades que puedan conducir al logro de los objetivos (para facilitar el tratamiento de la diversidad mediante diversas alternativas e itinerarios).

Encaminar a los estudiantes hacia el aprendizaje autónomo y promover la utilización autónoma de los conocimientos adquiridos, con lo que aumentará su motivación al descubrir su aplicabilidad, diseñando entornos de aprendizaje par.

Estamos ante una nueva cultura que supone nuevas formas de ver y entender el mundo es por ello que el docente debe de ser multidisciplinario.

Lo que mencionaba arriba que nosotros como docentes debemos de ser multidisciplinarios y dominar las materias.

Es un orguyo ser docente, y muy difícil.