Mi profesión de origen.
Mi experiencia dentro de la docencia comenzó en el mes de agosto del año 2004, en la preparatoria oficial 153 ubicada en Tepotzotlán estado de México. Comencé impartiendo la materia de computación, fue la primera generación de esta institución, yo radicaba en el D.F. por el estadio azteca colonia ajusco delegación coyoacan y me era difícil trasladarme, así que decidí renunciar a esta institución pero por los comentarios de estos alumnos fue que me quede a impartirles clase, porque decían que los maestros no les querían dar clases porque las carencias (luz, bancas, barda perimetral, pavimento, etc..) que tenia esta institución.
He tenido experiencias reconfortantes desde después que han pasado algunos años encuentro alumnos que me han dicho como me sirvieron las clases de computo. También tuve alguna experiencia o experiencias desagradables con alumnos apáticos y renuentes a aprender.
Me gusta mi trabajo. Me alegra que los chicos aprendan, que si se equivocan analicen y recapaciten y vuelvan a hacerlo conscientes de su error y lo hagan con agrado a veces cuesta trabajo.
Mi experiencia dentro de la docencia comenzó en el mes de agosto del año 2004, en la preparatoria oficial 153 ubicada en Tepotzotlán estado de México. Comencé impartiendo la materia de computación, fue la primera generación de esta institución, yo radicaba en el D.F. por el estadio azteca colonia ajusco delegación coyoacan y me era difícil trasladarme, así que decidí renunciar a esta institución pero por los comentarios de estos alumnos fue que me quede a impartirles clase, porque decían que los maestros no les querían dar clases porque las carencias (luz, bancas, barda perimetral, pavimento, etc..) que tenia esta institución.
He tenido experiencias reconfortantes desde después que han pasado algunos años encuentro alumnos que me han dicho como me sirvieron las clases de computo. También tuve alguna experiencia o experiencias desagradables con alumnos apáticos y renuentes a aprender.
Me gusta mi trabajo. Me alegra que los chicos aprendan, que si se equivocan analicen y recapaciten y vuelvan a hacerlo conscientes de su error y lo hagan con agrado a veces cuesta trabajo.
Que tal Jose Luis.
ResponderEliminarLa satisfacción que se siente cuando un estudiante lo reconoce a uno como alguien que le ayudo en su proceso de aprendizaje, no se puede comparar con nada, felicidades por la experiencia que tienes con tus estudiantes.
La labor como docente tiene muchas aristas, tantas como estudiantes tenemos, los saberes los tenemos a diario, siempre estamos aprendiendo de los estudiantes.
Hasta la próxima.
Estimado José Luis:
ResponderEliminarGracias por invitarme a concer tu blog.
Para empezar, quiero comentarte que "somos hermanos del mismo dolor"; en mi escuela también padecemos la falta de luz, barda perimetral, bancas, pavimento,conserje, cafeteria, computadoras, escritorios, (y en algún momento hasta de baños, dirección y salones). Sé lo que eso significa para alumnos y docentes, sin embargo, creo que, como lo hemos hecho quienes trabajamos en situaciones tan difíciles, aprendemos a sentirnos parte de un proyecto que día a día podemos ayudar a construir. Me parece que eso, luchar todos los días por algo que te importa y vale la pena, también es un buen aprendizaje para nuestros jóvenes. Como dices, ahora las nuevas tecnologías de la información ponen al alcance de todos los conocimientos, por lo que debemos inducir al alumno a desarrollar capacidades metacognitivas que favorezcan un aprendizaje autónomo y colaborativo.
Sigamos adelante, son muchas las satisfacciones que esta labor nos proporciona.
Saludos cordiales
Guadalupe Tejeda
Hola Jose Luis:
ResponderEliminarMe imagino la disyuntiva por la que tiviste que pasar al decidir si te quedabas en la preparatoria o no, y pienso que ahora que lo compartes con nosotros fue como un paseo por los recuerdos, tus alumnos deben estar agradecidos porque el permanecer con ellos bajo esas circunstancias de carestia demuestra el interés que tenías por su aprendizaje. Los alumnos "flojos" siempre van a existir y a veces son los que nos desepcionan pero por cada flojo tenemos muchos muy buenos que nos llenan de energía y nos comparten su entusiasmo, ehcale ganas sigue adelante que aún tenemos mucho camino por recorrer porque yo tambien tengo pocos años de experiencia en la docencia.
Atte. Nancy